Deberíamos conservar la poca humanidad que nos queda, deberíamos no continuar avanzando sin rumbo alguno, dando tumbos y tropezando sin llegar a ningún lado, no. Deberíamos deshacernos, reconstruirnos y volver a empezar. Deberíamos renacer de nuevo y poder sentirnos orgullosos de nuestra naturaleza. Vivir acordes los unos con los otros, con todo lo que nos rodea. Por desgracia, estamos obcecados en una estúpida teoría de supervivencia del más fuerte, en vez de ayudarnos a sobrevivir conjuntamente.
Lo cierto es que todo esto no es más que una utopía, pero algo bueno teníamos que tener, y ese algo se llama soñar. Afortunadamente, aún conservamos tal privilegio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario