domingo, 24 de febrero de 2013

Llena tus pulmones de aire para gritar: LIBERTAD.

¿Os imagináis un mundo libre? Un mundo justo, un mundo solidario. Un mundo sin guerras ni violencia, sin hipocresías de patriotismos, sin envidias, sin desigualdades, sin odio. Un mundo para todos, donde no importe de donde provengas, ni que idiomas hables, ni el color de tu piel, pues ¿qué importancia tiene eso realmente?, ¿acaso no somos todos seres humanos?, ¿no estamos en este mundo para hacer algo mejor de él? Nos empeñamos en destruirlo y, en consecuencias, nos destruimos.
Deberíamos conservar la poca humanidad que nos queda, deberíamos no continuar avanzando sin rumbo alguno, dando tumbos y tropezando sin llegar a ningún lado, no. Deberíamos deshacernos, reconstruirnos y volver a empezar. Deberíamos renacer de nuevo y poder sentirnos orgullosos de nuestra naturaleza. Vivir acordes los unos con los otros, con todo lo que nos rodea. Por desgracia, estamos obcecados en una estúpida teoría de supervivencia del más fuerte, en vez de ayudarnos a sobrevivir conjuntamente.

Lo cierto es que todo esto no es más que una utopía, pero algo bueno teníamos que tener, y ese algo se llama soñar. Afortunadamente, aún conservamos tal privilegio.







No hay comentarios:

Publicar un comentario